• NIÑOS DE 10 AÑOS ANIMAN LA TARDE EN RADIO SEMBRADOR

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    COLINA.- “La Flo se va a casar con el cuaderno”, dice Javier al aire en radio Sembrador. Florencia responde diciendo que el Javier está ‘picado’ porque la Millaray no lo ‘pescó’. Al oído, Daniel le revela a Felipe el nombre de la niña que le gusta pero le recalca que por favor no se lo diga a nadie. Felipe no obedece, baja el volumen de la música de fondo y riéndose a carcajadas pide el micrófono para anunciar en exclusiva que “al Daniel le gusta la Scarlet Salgado”.

     

    Sintiéndose unos verdaderos profesionales de la locución, diariamente entre 13:00 y 13:45 horas siete alumnos del Colegio Sembrador, de entre 10 y 11 años, emiten por la frecuencia 90.1 el programa radial “Recreo en la Sembrador”.

     

    Día a día se van turnando para conducir el programa y cada uno de ellos cumple con un determinado rol. Existe un radio controlador, un programador musical, panelistas y conductores. También deben respetar una pauta que se les asigna pero para decir verdad, bastante poco la consideran. La esencia del programa está en la espontaneidad que se genera en el estudio, ya que al momento de salir al aire estos locutores se olvidan del micrófono y no dejan títere con cabeza. Su blanco preferido son sus propios profesores, los que al momento de transmitirse en vivo el programa están sintonizando la radio con cierto nerviosismo y preocupación mientras almuerzan, esperando no salir aludidos en la conversación.

     

    Son capaces de entablar temas de contingencia nacional e internacional y comentar sobre qué les gustaría que tuviera su colegio. “A mí me gustaría que existiera una máquina expendedora de papas fritas, pero ojo, que el sistema dejara a cada niño sacar un solo paquete, para así no fomentar el consumo excesivo de la comida chatarra”, dice Felipe.

     

    No conocen al Rumpy, ni a Pablo Aguilera ni mucho menos a Julio Videla, pero les gusta y valoran el mundo de la radio y reconocen que las nuevas generaciones no toman mucho en cuenta las radioemisoras porque Youtube y la televisión por cable las ha desplazado. Alaín Burgos, locutor profesional de la radio, es quien ha capacitado a cada uno de estos niños. Les enseña a mezclar temas musicales, radio controlar usando consolas de masterización y les revela ciertas técnicas de locución y animación. “Yo les recalco que deben hacerlo bien, que a pesar de ser entretenida la experiencia de participar en la radio, tienen que ser puntuales y dedicados porque sus auditores no son niños, sino que es gente adulta que quiere entretenerse, pero con un programa bien hecho”, comenta Alaín.

     

    Los propios niños eligen la música que suena, escogen las noticias que comentan y anteriormente a cada programa realizan informalmente una reunión de pauta. Cuando están al aire se hacen señas para indicar que está entrando un llamado telefónico o que es momento de programar un tema musical. Mientras suena la música ellos bromean, juegan y piden permiso para ir al baño. Con el compromiso de que al menos un niño quede a cargo de la consola mientras el resto regresa.

     

    PROYECTO RADIAL DE COLEGIO SEMBRADOR

     

    Cristian Becerra, Director General de la emisora y Director del Colegio Sembrador, señala que el proyecto radial comenzó en el año 2006, cuando apenas teníamos un discman, un parlante y un micrófono con cable. En el 2008 pusimos ocho parlantes en los pasillos del patio del colegio y en ese año se construyeron los actuales estudios de la radio”. Tres años después, el proyecto se transformó en emisora “on line” y en el 2012 se obtuvo resolución formal por parte de la Subsecretaría de Telecomunicaciones, SUBTEL, para operar con total legalidad la frecuencia XJ210.

     

    “Tenemos locutores que comenzaron en séptimo básico con nuestro Taller de Radio y hoy ya terminaron cuarto medio y siguen trabajando con nosotros. El objetivo nuestro siempre ha sido la formación integral de personas”.

     

    Becerra comenta que la experiencia radial en sus alumnos les ha permitido mejorar el vocabulario, vencer la timidez y crear un desplante que les ayuda en disertaciones y trabajos donde deben exponer frente a más personas.