• AUMENTAN DENUNCIAS POR DELITOS EN PLAZAS DE PEAJES EN LA PROVINCIA DE CHACABUCO

     

     

    COLINA.- "Lo primero que sientes es miedo... miedo a que se les vaya a escapar un tiro". Claudia Lecaro (47) trabaja desde 2014 como cajera en la plaza de peaje Las Canteras, Colina.

     

    En octubre del año pasado fue asaltada por dos personas. "Fue un día de la semana; había un flujo normal". Pasadas las 21:30 horas llegó un vehículo. Lecaro abrió la ventanilla para recibir el pago. Mientras contaba el vuelto, un hombre a rostro descubierto se bajó del auto y le apuntó una pistola en la cabeza. "Me pone una pistola, y otro hombre entra por la puerta. ¿Y se llevan qué...? ¿80 mil pesos?".

     

    El asalto no duró más de 20 segundos, y luego los dos hombres escaparon. El hecho le provocó a Lecaro una crisis de pánico. Era el segundo robo que vivía como cajera. Estará con licencia médica hasta el 26 de enero y deberá ir a un psiquiatra. "En ningún momento piensas que te van a asaltar", dice.

     

    Confiesa que ahora vive con "temor todo el tiempo", en especial "los viernes, los feriados largos, cuando hay fiestas como en el Dieciocho. Son fechas en que uno se pone nerviosa".

     

    Robos con intimidación como el de Lecaro, con violencia, por sorpresa, hurtos y lesiones son parte de los delitos que hubo en plazas de peajes de la provincia de Chacabuco y que han aumentado significativamente durante los últimos cuatro años.

     

    Según el relato de los cobradores, los robos son breves, y los montos sustraídos, pequeños. En general no superan los $100.000. Según operadores como Álvaro Reyes, quien pertenece al Sindicato de Autopistas de Chile, el bajo monto sustraído provoca que los delitos no tengan mayor repercusión.

     

    Reyes explica que el modus operandi de los delincuentes es el mismo que el del robo que sufrió Claudia Lecaro: hombres jóvenes, de entre 20 y 30 años, que llegan en vehículo, pagan el peaje para no levantar sospecha y con un arma amenazan a las personas, y también a los conductores. "Se le apunta al conductor para amedrentarlo, para que no haga nada".

     

    En el Departamento de Concesiones del Ministerio de Obras Públicas (MOP) indican que en las bases de las licitaciones para la operación de autopistas interurbanas existen requerimientos de seguridad. "Las sociedades concesionarias deben mantener canales de comunicación con servicios públicos, tales como Carabineros de Chile, Bomberos y servicios hospitalarios y de emergencia, entre otros", señalan.

     

    En materia de seguridad, las plazas de peajes están sujetas a la Ley 19.303 (ley de vigilancia privada). Desde el MOP afirman que "en la actualidad el retiro de los valores desde las plazas es permanente (...), por ello los montos que se mantienen son generalmente reducidos".

     

    En la concesionaria Abertis Autopistas, que opera en la ruta Los Libertadores sólo dijeron, escuetamente, que "cumplen con todos los requisitos de seguridad del MOP".

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