• SUJEY JARA RINDIÓ LA PSU CON SU BEBÉ DE 3 SEMANAS Y HOY FUE RECONOCIDA POR LA PRESIDENTA BACHELET

     

     

     

    COLINA.- Cuando tenía 12 años de edad, Sujey Jara soñó con ser una psicóloga y atender en su consulta personal a niños y adolescentes que necesitaran de su profesionalismo y dedicación.

     

    Hoy, Sujey ya cumplió 18 años, y mientras carga a su pequeño hijo Mateo, de tan sólo 4 meses de edad, está convencida de que su sueño de infancia no le será arrebatado, a pesar del esfuerzo que asume realizar en sus estudios, compatibilizando su labor de madre.

     

    Acompañada de su padre comerciante ambulante, Sujey Jara recibió ayer jueves el reconocimiento en la Gobernación de Chacabuco por su ansiado acceso a la gratuidad universitaria, el cual le permitirá estudiar la carrera de Psicología en la Universidad de Chile y hoy por la mañana fue visitada personalmente en su casa del pasaje La Quebrada en la comuna de Colina por la presidenta Michelle Bachelet.

     

    Sujey, comentó a "Colina Online", que en Tercero Medio se matriculó en el Preuniversitario Cepech y en Cuarto Medio debió abandonarlo a mediados de año porque Mateo estaba a meses de nacer. Cuando su hijo tenía 3 semanas de vida, Sujey rindió la PSU en el colegio Desiree y logró alcanzar 711 puntos en la prueba de Lenguaje.

     

    Con entusiasmo, Sujey esperó el inicio de los plazos de postulación a la Gratuidad y “cuando supe que fui seleccionada me llegó una tranquilidad total y una etapa de mi sueño ya se cumplió”.

     

    - ¿Qué hubiese pasado con tu sueño si no hubieras accedido a la Gratuidad?

     

    No hubiese podido estudiar. Me resultaría imposible trabajar, estudiar y ser mamá de mi bebé. No tengo los medios económicos para mantener a Mateo, mantenerme a mí, pagar el transporte y más encima costearme la universidad, quizás habría tenido que postergar mi sueño hasta que mi hijo creciera y pudiese ir a un jardín infantil.

     

    - ¿Y ahora en adelante, cómo lo harás?

     

    Ya me estoy organizando. A Mateo lo cuidará una tía, pero igual le tendré que pagar, pero estoy feliz porque con la ayuda de ella y de mi padre podré dedicarme a mis estudios y así cumplir mi sueño.